La manipulación genética de semillas ha traído enfermedades a los animales y a los humanos, sin embargo multinacionales como MONSANTO aportan dinero a las universidades para hacer investigaciones sobre las consecuencias del consumo de alimentos geneticamente manipulados e influyen sobre los resultados de las mismas, de manera que todo investigador que encuentre pruebas contrarias a los intereses de la multinacional debe dejar su trabajo...
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